"Voy directo hacia el sol, luchar o morir. Gloria o fuego. Que sea lo que tenga que ser." Wizard
8/9/10
31/8/10
En algún lugar...en algún lugar

"- Mamá ¿Cuando alguien nos deja, es verdad que sigue vivo en algún otro lugar?
- ¿ Verdad hijo que la luz de las estrellas nos sigue llegando, aun cuando estás han muerto millones de años antes? Si amor, la luz de ese alguien que se fue nos sigue llegando con fuerza, desde algún lugar...desde algún lugar. Wizard
20/8/10
Cambio de rumbo
2/8/10
Elijo la magia

Dicen que una vez una mujer le preguntó a Einstein qué hacer para que sus hijos fueran más inteligentes y Einstein le respondió: «Leales cuentos de hadas». La mujer, riéndose, le replicó: «Ya, ¿y qué debo hacer después de haberles leído cuentos de hadas?». Y Einstein le dijo: «Pues leales más cuentos de hadas». Mem Fox
26/7/10
Morir luchando, vivir soñando
Disturbed - ten thousand fists, Mac farlane"Aún quedan los que se apartan de lo mal establecido,
aún quedan soñadores que piensan en árboles poetas y en cuentos entre la niebla,
Sigamos al mago, levantad el puño como dioses de metal invencibles, somos millones, e iremos de la taberna hasta todos los rincones de lo imaginado e inimaginable, Somos...libres." Wizard
20/7/10
Vida mágica
13/7/10
Amor pleno en la taberna
5/7/10
28/6/10
Estandarte vida
Estandard del roure inamovible, por Dissortat"Lo hiciste con mi escudo, y lo has vuelto a hacer con el estandarte. En mis historias y cuentos muchas veces hablo de ese estandarte lila con el roble en medio, nuestro amigo Dissortat ha sabido plasmar todo el simbolismo que quiero transmitir con ese estandarte que mi mente creo, y que simboliza la lucha por seguir adelante. Coged este estandarte y alzarlo ante las batallas, y sino, cread uno que os de fuerza para el resto de vuestra andadura. Nuestro forjador y creador de símbolos sabrá interpretar toda vuestra alma. Gracias maestro por meterte en mi senderil mente y saber ver el estandarte que un día...soñé." Wizard
20/6/10
Risas desde la taberna
" No suelo poner esto tipo de cositas en la taberna, pero...me pareció mágico compartirlo"
12/6/10
El creador de sendas
5/6/10
Corazones libres
"Celebro mi cumpleaños, en verdad es el dia 6 pero no aguantaba más, dedicando esta canción de esperanza a todos aquellos luchadoras y luchadores que algún día esperan volar y llegar más allá del sol. Os esperamos " Wizard
4/6/10
Senda de plata

" Esta cuento está Dedicado a todos aquellos guerreros y guerreras , que decidieron decir basta a la negrura llamada TOC , sobretodo en su maldad más obsesiva. Para todos aquellos que decidieron luchar y vivir. Lo habéis conseguido, sois libres para...siempre." Wizard
Me acuerdo perfectamente de mi miedo hacia ti. De mi desesperación, de mi camino de piedras, y de tu oscuridad infinita. Fuera donde fuera, de día y de noche, me atormentabas sin fin. Recuerdo muy bien mi mundo lleno de flores de colores infinitos, de casas encantadas, de senderos mágicos y de cuentos en la noche. Y sobretodo, recuerdo tu presencia. Siempre estabas en ese campo lleno de flores, manchándolo todo. Las casas de magia de tornaban casas de terror, las sendas mágicas en caminos tortuosos, y los cuentos en la noche en pesadillas jamás contadas.
Soñaba con dragones, soñaba con un futuro y sobretodo con un presente. Me emocionaba con las cosas preciosas que imaginaba y que quería compartir, pero tú lo emborronaste todo y convertiste mi mundo en un tormento, en una eterna utopía. Siempre huía de ti, y contra más huía más fuerte te hacías.
Cuando me enfrentaba a ti, lograbas enviarme tu ejército de pesadilla. Nunca caí, pero mi vida era un espejo dañado que reflejaba tristeza, la más absoluta…tristeza. No respetaste ni siquiera el amor…el amor. Siempre era yo el culpable de todo ¿Verdad? Llegué hasta tal punto que incluso me hiciste creer que no valía nada. Me hablabas de hacer daño a todos los seres que quería, me decías que era lo correcto…resistí. Pero ¿Sabes que? Cometiste un gran error. Jamás acorrales a alguien con un corazón forjado de metal esperanza, y con ganas de vivir…jamás.
Siempre que me invadías de forma brutal, en los momentos más duros del asedio, me venia una imagen. En esa imagen se representaba a un guerrero con una armadura muy deteriorada, pese a ello, se podía sentir que tenía un tono plateado. El guerrero llevaba en su mano derecha, una espada mellada, y en la izquierda, un estandarte de color lila con un gran roble en el centro. Estaba destrozado pero…estaba. El guerrero tenía grandes heridas, pero aún se mantenía en pie. En su rostro había una mirada de locura, de rabia y sobretodo de…vida. Se encontraba rodeado de enemigos muy numerosos y poderosos, pero ahí estaba el, enfrentándose, resistiendo y con ganas de soñar y de vivir.
Pensé que esa imagen era una señal, el sonido de un cuerno lejano que despertaba una luz en mí. Una de esas veces de asedio, en los cuales me enviabas ideas de pesadilla, apareció esa imagen, con una especial nitidez. Y ese pensamiento llevaba unas palabras consigo que cambió el curso de mi vida.” Construye tu senda”. Hubo una explosión de vida.
Al día siguiente, salí de mi hogar en busca de las hechiceras de la aldea, kar-ma y Mun- sa. Las encontré en su guarida, y al verme llegar me llevaron a su salón de creación de sendas. Recuerdo el tenue olor a hierbas aromáticas, estaba en un entorno de paz, tranquilidad, y sobretodo…esperanza.
¿Sabes una cosa? No hubo hechizos ni magia de ningún tipo. Hubo palabras llenas de comprensión. Me dijeron que el camino de lucha que estaba llevando era el correcto, que lo único que necesitaba era creer más en mí, y a alguien que te señalara un poco la ruta. Que la medicina la tenia en mi mente, y que surgía de esa imagen tan épica que se representaba tantas veces. Dejé de huir ¿Te acuerdas, verdad? Me convertí en tu acechador, solo necesitaba una seguridad que por culpa tuya estuvo anulada. Kar-ma y Mon-sa me ayudaron a crear mi senda.
Atacabas sin control, pero la imagen del guerrero se hacia más y más grande, y sobretodo más…real ¿Cuando fue el primer gran golpe que recibiste? Creo recordar que fue cuando empecé a recorrer senderos llenos de árboles ancestrales, te recuerdo agazapado, pero tus ataques no servían de mucho. Disfruté por primera vez de una senda en muchos años. Te sorprendiste ¿Verdad? Y te acuerdas de aquella vez mientras contaba un cuento a los niños? Conté el mejor cuento jamás forjado. Te recuerdo saliendo de golpe, me acuerdo de tu fea cara sorprendida. Se que estabas allí, pero seguí mi camino y…disfruté.
Ahora estoy aquí hablando contigo cara a cara, encerrado estás en una mazmorra creada por mi imaginación, aquella imaginación que tanto intentaste llevar al lugar más oscuro de todos…el olvido. ¿Que sientes ahora tú, siendo nada? Se que aún intentas pequeñas escaramuzas, pero esos intentos me hacen más fuerte de lo que ya soy. Y me río de ti, viendo como vuelves a tu mazmorra desesperado. Dime que se siente
Tus oscuros tentáculos a veces consiguen meterse con cierta intensidad en mi mente, pero te desespera mi pura sonrisa ¿Verdad? Pierdes el tiempo, ahora ya no te hago caso, no vales nada…nada. Tengo una senda de plata por construir. Wizard
Me acuerdo perfectamente de mi miedo hacia ti. De mi desesperación, de mi camino de piedras, y de tu oscuridad infinita. Fuera donde fuera, de día y de noche, me atormentabas sin fin. Recuerdo muy bien mi mundo lleno de flores de colores infinitos, de casas encantadas, de senderos mágicos y de cuentos en la noche. Y sobretodo, recuerdo tu presencia. Siempre estabas en ese campo lleno de flores, manchándolo todo. Las casas de magia de tornaban casas de terror, las sendas mágicas en caminos tortuosos, y los cuentos en la noche en pesadillas jamás contadas.
Soñaba con dragones, soñaba con un futuro y sobretodo con un presente. Me emocionaba con las cosas preciosas que imaginaba y que quería compartir, pero tú lo emborronaste todo y convertiste mi mundo en un tormento, en una eterna utopía. Siempre huía de ti, y contra más huía más fuerte te hacías.
Cuando me enfrentaba a ti, lograbas enviarme tu ejército de pesadilla. Nunca caí, pero mi vida era un espejo dañado que reflejaba tristeza, la más absoluta…tristeza. No respetaste ni siquiera el amor…el amor. Siempre era yo el culpable de todo ¿Verdad? Llegué hasta tal punto que incluso me hiciste creer que no valía nada. Me hablabas de hacer daño a todos los seres que quería, me decías que era lo correcto…resistí. Pero ¿Sabes que? Cometiste un gran error. Jamás acorrales a alguien con un corazón forjado de metal esperanza, y con ganas de vivir…jamás.
Siempre que me invadías de forma brutal, en los momentos más duros del asedio, me venia una imagen. En esa imagen se representaba a un guerrero con una armadura muy deteriorada, pese a ello, se podía sentir que tenía un tono plateado. El guerrero llevaba en su mano derecha, una espada mellada, y en la izquierda, un estandarte de color lila con un gran roble en el centro. Estaba destrozado pero…estaba. El guerrero tenía grandes heridas, pero aún se mantenía en pie. En su rostro había una mirada de locura, de rabia y sobretodo de…vida. Se encontraba rodeado de enemigos muy numerosos y poderosos, pero ahí estaba el, enfrentándose, resistiendo y con ganas de soñar y de vivir.
Pensé que esa imagen era una señal, el sonido de un cuerno lejano que despertaba una luz en mí. Una de esas veces de asedio, en los cuales me enviabas ideas de pesadilla, apareció esa imagen, con una especial nitidez. Y ese pensamiento llevaba unas palabras consigo que cambió el curso de mi vida.” Construye tu senda”. Hubo una explosión de vida.
Al día siguiente, salí de mi hogar en busca de las hechiceras de la aldea, kar-ma y Mun- sa. Las encontré en su guarida, y al verme llegar me llevaron a su salón de creación de sendas. Recuerdo el tenue olor a hierbas aromáticas, estaba en un entorno de paz, tranquilidad, y sobretodo…esperanza.
¿Sabes una cosa? No hubo hechizos ni magia de ningún tipo. Hubo palabras llenas de comprensión. Me dijeron que el camino de lucha que estaba llevando era el correcto, que lo único que necesitaba era creer más en mí, y a alguien que te señalara un poco la ruta. Que la medicina la tenia en mi mente, y que surgía de esa imagen tan épica que se representaba tantas veces. Dejé de huir ¿Te acuerdas, verdad? Me convertí en tu acechador, solo necesitaba una seguridad que por culpa tuya estuvo anulada. Kar-ma y Mon-sa me ayudaron a crear mi senda.
Atacabas sin control, pero la imagen del guerrero se hacia más y más grande, y sobretodo más…real ¿Cuando fue el primer gran golpe que recibiste? Creo recordar que fue cuando empecé a recorrer senderos llenos de árboles ancestrales, te recuerdo agazapado, pero tus ataques no servían de mucho. Disfruté por primera vez de una senda en muchos años. Te sorprendiste ¿Verdad? Y te acuerdas de aquella vez mientras contaba un cuento a los niños? Conté el mejor cuento jamás forjado. Te recuerdo saliendo de golpe, me acuerdo de tu fea cara sorprendida. Se que estabas allí, pero seguí mi camino y…disfruté.
Ahora estoy aquí hablando contigo cara a cara, encerrado estás en una mazmorra creada por mi imaginación, aquella imaginación que tanto intentaste llevar al lugar más oscuro de todos…el olvido. ¿Que sientes ahora tú, siendo nada? Se que aún intentas pequeñas escaramuzas, pero esos intentos me hacen más fuerte de lo que ya soy. Y me río de ti, viendo como vuelves a tu mazmorra desesperado. Dime que se siente
Tus oscuros tentáculos a veces consiguen meterse con cierta intensidad en mi mente, pero te desespera mi pura sonrisa ¿Verdad? Pierdes el tiempo, ahora ya no te hago caso, no vales nada…nada. Tengo una senda de plata por construir. Wizard
Pronto estará en el recopilatorio Nona.
1/6/10
la vida en rosa

"El otro día, mientras iba comiéndome un polo en el tren, pasó lo siguiente. Dos chicas iban sentadas enfrente mio hablando de lo durísima que es la vida. Una de ellas estaba tan triste, que se le saltaban las lágrimas, lo veía todo negro y parecía que su vida era una miseria. Pues bien, resulto que esta última estaba comiendo un gran chicle, como era de esperar empezó a hacer una burbuja rosa de goma enorme, así que cuando fue extremedamente inmensa se la exploté en toda la cara. La cara de la chica se quedó completamente enchicletada, y la compañera se quedó mirándola con cara de estufacción. Ninguna de las dos se movía, la mujer chicle de vez en cuando hacia alguna pompa más, seguramente por la respiración. La otra, al cabo de un tiempo prudente, me miró. Así que le di una explicación, le dije que no era mi intención molestar a su amiga, solo que la vi tan triste que pensé que ahora vería la vida de un color más rosa. la chica estalló en carcajadas, y la enchicletada a pesar de las múltiples burbujas que asomaban, también . Espero que se rían de este día para siempre. " Wizard
27/5/10
Hasta el más allá

"Me alegra saber que algunos cuentos pueden llegar a levantar almas muy, muy lejanas. Espero que siempre os llegue un rayo de esperanza allá donde solo había muros grises, manchados de petróleo de odio y tristeza. Imaginad una fuente de energía que brota de un cuento, como un volcán de ondas espaciales mágicas directas a vuestra alma." Wizard
18/5/10
Un año en la Taberna

"Hoy hace un año que se creó la Taberna Encantada. Un lugar creado para todos vosotros, donde poder respirar esa magia que tanto anhelamos y que se queda olvidada en los tiempos de los tiempos. Gracias por construir este lugar. Vosotros sois los elegidos, los guerreros de la magia. Quiero creer que este lugar ha servido de algo. Quiero creer que hay una esperanza más allá. os dedico este post. Espero hecho sentir la magia de las palabras, de los cuentos y de los árboles. Con emoción os dice hasta luego un alma que quiso cambiar el mundo. Hasta siempre, por siempre, hasta el...infinito." Wizard
11/5/10
8/5/10
El saludo de los árboles

" Salíamos de la Taberna a ver las estrellas entre caminos, cuando unos hermosos "Brancos" ( hombres árbol) nos recibieron en la entrada, en fila. No salíamos de nuestro asombro. Uno de ellos dejo caer un pergamino dorado al suelo, donde pudimos leer una nota de agradecimiento. Sabían que éramos de los pocos seres que aun creían en la magia de los bosques." Wizard
26/4/10
Donde la magia descansa
Me crié en un mundo de cuentos y leyendas, viniendo de donde vengo, no es para menos y nada me sorprende. Bueno… casi nada.
Una noche pasó algo que cambió mi vida para siempre, mi concepción del mundo. Sentaos alrededor mío en esta noche, pues algo que solo se oía en relatos de taberna, cobró vida. Acercaos.
Era una noche estrellada, y después de un día duro trabajando en mi taberna, se agradecía un paseo por el gran prado que linda con nuestra aldea. Era una noche primaveral, y se respiraba en el ambiente un aroma optimista a jazmín y dama de noche. Los recolectores de plantas medicinales ya hacia unas horas que se habían marchado a sus casas. Y ahí estaba yo solo, contemplando el mágico paraje, y las estrellas suspendidas en la bóveda celeste. Me dirigí a un banco de piedra para disfrutar de esa noche, cuando a cierta distancia de donde yo estaba, justo en la frontera con el bosque, percibí algo que se movía. .Aunque no lo podía ver bien, sabía que algo o alguien se desplazaba en la oscuridad. No me hubiera asustado ese hecho, ya que encontrarse a alguien paseando por el prado de noche no era nada extraño, de no ser porque la silueta que se vislumbraba era gigantesca.
Tuve miedo en ese momento, pero había algo en mi cabeza que me invitaba a seguir a aquel ser, y así lo hice. A paso ligero me acerqué rápidamente a la entrada del bosque, sin hacer ruido y con mi corazón a punto de estallar. Lo que vi me hizo estremecer. Aquel ser ahora se veía con más claridad, y no era una persona, tampoco un animal. Parecía más bien un árbol. ¡Un árbol que se dirigía caminando hacia el bosque!!
No me creía lo que estaba viendo. La criatura no me veía, o no le importaba mi presencia, iba caminando muy lentamente hacia los árboles. Escondido en un gran matorral pude verla mucho mejor. Era como un humano árbol, un híbrido entre las dos especies. Ni tan alto como los árboles ni tan pequeño como los humanos. El hecho de ver un ser como aquel ya era extraordinario, pero hubo algo que me dejo petrificado. Su rostro, su expresión. Un rostro arrugado y milenario, mágico…y triste. Esos ojos tenían la sabiduría de millones de estrellas, de infinitos poemas, y de inacabables cuentos mágicos y tristes. El hombre árbol se adentró en el bosque, y yo lo seguí. Estaba maravillado, mi madre muchas veces me contaba la leyenda que hablaba de esos seres, yo me reía y no me la creía, pero me encantaba oírla y me llenaba de paz. Esa leyenda contaba, que cuando las personas mueren, las que han sido buenas y nobles, y han creído siempre en la magia de los bosques y de los cuentos, se convertían en seres con aspecto semihumano y semiárbol, llamados…Brancos.
No me podía creer que tuviera ante mis ojos uno de esos seres mágicos de los que hablaba mi madre ¿Dónde iba? ¿Siempre tenia esa expresión tan melancólica? Lo seguí a través del bosque, en silencio y sin hacer ruido, observándolo. Cuando estábamos llegando al límite del bosque, vi un resplandor dorado, una especie de portal. El extraordinario ser se dirigió hacia ese portal lleno de luz, y entonces me acordé de otra parte de la leyenda que me contó mi madre acerca de los Brancos. Ella me explicó que ellos, al cabo de miles de años, iniciaban un viaje final. Un viaje de mucho tiempo hacia
un lugar brillante y mágico, donde esos seres descansaban. Me di cuenta en ese momento, que esa maravillosa criatura iba a ese sitio a morir, estaba llegando al final de su camino, de su vida. No me lo podía creer, estaba viendo el final de la vida de un ser que vivía milenios, y además me parecía increíble que su lugar de muerte estuviera cerca de mi hogar. Vi como el Branco se paraba justo enfrente del portal dorado, y me dio mucha pena. Esos ojos, esa mirada mágica iban a decir su último adiós. Quería saber más de ese final, adentrarme con el en ese mundo. Al ver que el Branco daba sus últimos pasos hacia el portal, salí corriendo hacia el, quería irme con el. Pero de pronto, el portal se ilumino de forma cegadora, y no tuve más remedio que pararme y tirarme al suelo, aturdido.
Aunque la mágica criatura iba muy lenta, no pude alcanzarla. El portal explotó sin ruido alguno, y el bosque se volvió silencioso, como jamás había estado. Me levanté del suelo aún un poco mareado y fui corriendo hacia donde había desaparecido el Branco. No quedaba rastro de el, ni del portal.
Me quedé un rato observándolo todo, y en el suelo me encontré una hoja del Branco. Brillaba con un tenue fulgor plateado. Al cogerla, empezaron a llegar imágenes a mi cabeza. Eran maravillosas, me enseñaban un mundo lleno de paz y sabiduría. Solo fue un momento, pero fue lo más maravilloso que jamás sentí. Metí la hoja de Branco en mi bolsillo y fui hacia mi casa. Al principio estaba triste por presenciar la muerte de esa criatura, pero poco a poco me di cuenta que esas sensaciones maravillosas que tuve al coger la hoja, me empujaban a pensar que el Branco había ido a un lugar fantástico. Si ya de por si seguramente ese ser había tenido una vida mágica, creo que su muerte ha sido un portal a una vida aún más preciosa. No se, quiero pensar eso.
Llegué a mi taberna dormida y me senté en una silla al lado del mágico fuego. Pensé en todo lo que había pasado aquella noche, y una lágrima resbaló por mi mejilla y cayó en mi mano. La observé, y pude ver unos ojos sabios en un rostro arrugado, me miraban. Una sonrisa asomó a mi rostro.
Mañana junto al fuego se contaran historia en la taberna, una de ellas, se recordará en el mundo…para siempre.
Y aquí acaba esta historia, amigos. Ahora sed buenos y espero que creáis en la magia de los bosques y de los cuentos, solo así, podréis encontrar vuestro más allá. Cuando vayáis al bosque prestad atención a los árboles. Seguro que ente ellos nos están vigilando los Brancos, y si los respetamos quizás nos cuenten…que se encuentra al final de su camino. Wizard
Pronto se publicará en un recopilatorio junto a otros escritos mios y de Carme
Una noche pasó algo que cambió mi vida para siempre, mi concepción del mundo. Sentaos alrededor mío en esta noche, pues algo que solo se oía en relatos de taberna, cobró vida. Acercaos.
Era una noche estrellada, y después de un día duro trabajando en mi taberna, se agradecía un paseo por el gran prado que linda con nuestra aldea. Era una noche primaveral, y se respiraba en el ambiente un aroma optimista a jazmín y dama de noche. Los recolectores de plantas medicinales ya hacia unas horas que se habían marchado a sus casas. Y ahí estaba yo solo, contemplando el mágico paraje, y las estrellas suspendidas en la bóveda celeste. Me dirigí a un banco de piedra para disfrutar de esa noche, cuando a cierta distancia de donde yo estaba, justo en la frontera con el bosque, percibí algo que se movía. .Aunque no lo podía ver bien, sabía que algo o alguien se desplazaba en la oscuridad. No me hubiera asustado ese hecho, ya que encontrarse a alguien paseando por el prado de noche no era nada extraño, de no ser porque la silueta que se vislumbraba era gigantesca.
Tuve miedo en ese momento, pero había algo en mi cabeza que me invitaba a seguir a aquel ser, y así lo hice. A paso ligero me acerqué rápidamente a la entrada del bosque, sin hacer ruido y con mi corazón a punto de estallar. Lo que vi me hizo estremecer. Aquel ser ahora se veía con más claridad, y no era una persona, tampoco un animal. Parecía más bien un árbol. ¡Un árbol que se dirigía caminando hacia el bosque!!
No me creía lo que estaba viendo. La criatura no me veía, o no le importaba mi presencia, iba caminando muy lentamente hacia los árboles. Escondido en un gran matorral pude verla mucho mejor. Era como un humano árbol, un híbrido entre las dos especies. Ni tan alto como los árboles ni tan pequeño como los humanos. El hecho de ver un ser como aquel ya era extraordinario, pero hubo algo que me dejo petrificado. Su rostro, su expresión. Un rostro arrugado y milenario, mágico…y triste. Esos ojos tenían la sabiduría de millones de estrellas, de infinitos poemas, y de inacabables cuentos mágicos y tristes. El hombre árbol se adentró en el bosque, y yo lo seguí. Estaba maravillado, mi madre muchas veces me contaba la leyenda que hablaba de esos seres, yo me reía y no me la creía, pero me encantaba oírla y me llenaba de paz. Esa leyenda contaba, que cuando las personas mueren, las que han sido buenas y nobles, y han creído siempre en la magia de los bosques y de los cuentos, se convertían en seres con aspecto semihumano y semiárbol, llamados…Brancos.
No me podía creer que tuviera ante mis ojos uno de esos seres mágicos de los que hablaba mi madre ¿Dónde iba? ¿Siempre tenia esa expresión tan melancólica? Lo seguí a través del bosque, en silencio y sin hacer ruido, observándolo. Cuando estábamos llegando al límite del bosque, vi un resplandor dorado, una especie de portal. El extraordinario ser se dirigió hacia ese portal lleno de luz, y entonces me acordé de otra parte de la leyenda que me contó mi madre acerca de los Brancos. Ella me explicó que ellos, al cabo de miles de años, iniciaban un viaje final. Un viaje de mucho tiempo hacia
un lugar brillante y mágico, donde esos seres descansaban. Me di cuenta en ese momento, que esa maravillosa criatura iba a ese sitio a morir, estaba llegando al final de su camino, de su vida. No me lo podía creer, estaba viendo el final de la vida de un ser que vivía milenios, y además me parecía increíble que su lugar de muerte estuviera cerca de mi hogar. Vi como el Branco se paraba justo enfrente del portal dorado, y me dio mucha pena. Esos ojos, esa mirada mágica iban a decir su último adiós. Quería saber más de ese final, adentrarme con el en ese mundo. Al ver que el Branco daba sus últimos pasos hacia el portal, salí corriendo hacia el, quería irme con el. Pero de pronto, el portal se ilumino de forma cegadora, y no tuve más remedio que pararme y tirarme al suelo, aturdido.
Aunque la mágica criatura iba muy lenta, no pude alcanzarla. El portal explotó sin ruido alguno, y el bosque se volvió silencioso, como jamás había estado. Me levanté del suelo aún un poco mareado y fui corriendo hacia donde había desaparecido el Branco. No quedaba rastro de el, ni del portal.
Me quedé un rato observándolo todo, y en el suelo me encontré una hoja del Branco. Brillaba con un tenue fulgor plateado. Al cogerla, empezaron a llegar imágenes a mi cabeza. Eran maravillosas, me enseñaban un mundo lleno de paz y sabiduría. Solo fue un momento, pero fue lo más maravilloso que jamás sentí. Metí la hoja de Branco en mi bolsillo y fui hacia mi casa. Al principio estaba triste por presenciar la muerte de esa criatura, pero poco a poco me di cuenta que esas sensaciones maravillosas que tuve al coger la hoja, me empujaban a pensar que el Branco había ido a un lugar fantástico. Si ya de por si seguramente ese ser había tenido una vida mágica, creo que su muerte ha sido un portal a una vida aún más preciosa. No se, quiero pensar eso.
Llegué a mi taberna dormida y me senté en una silla al lado del mágico fuego. Pensé en todo lo que había pasado aquella noche, y una lágrima resbaló por mi mejilla y cayó en mi mano. La observé, y pude ver unos ojos sabios en un rostro arrugado, me miraban. Una sonrisa asomó a mi rostro.
Mañana junto al fuego se contaran historia en la taberna, una de ellas, se recordará en el mundo…para siempre.
Y aquí acaba esta historia, amigos. Ahora sed buenos y espero que creáis en la magia de los bosques y de los cuentos, solo así, podréis encontrar vuestro más allá. Cuando vayáis al bosque prestad atención a los árboles. Seguro que ente ellos nos están vigilando los Brancos, y si los respetamos quizás nos cuenten…que se encuentra al final de su camino. Wizard
Pronto se publicará en un recopilatorio junto a otros escritos mios y de Carme
20/4/10
Asedio TOC
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